Las carnicerías cordobesas experimentan un crecimiento notable en sus ventas de asado, alcanzando un aumento del 30% en el período más reciente. Este movimiento comercial responde directamente a la intensidad con que los argentinos se organizan para ver los partidos de la Selección.
En el contexto actual, las reuniones para seguir a la Selección se consolidan como uno de los principales motores de consumo de carne asada. Cada encuentro futbolístico genera una onda expansiva que llega hasta los negocios tradicionales, modificando los patrones de compra de los consumidores.
Desde el sector comercial cordobés se destaca que este fenómeno no es circunstancial, sino que responde a patrones bien establecidos en la sociedad argentina. Los comerciantes identifican similitudes con otros momentos álgidos del calendario como el Día del Padre, cuando la demanda también crece sustancialmente.
Particularmente, los vendedores de carne mantienen fresco en la memoria el impacto que tuvieron las semanas previas a la final del Mundial. Esperan replicar ese nivel de movimiento comercial en las próximas oportunidades que brinde el fútbol nacional, considerando que los partidos de la Selección generan la cohesión social necesaria para que la gente se reúna alrededor de una parrilla.
Esta relación entre deporte y economía local pone de manifiesto cómo los eventos de relevancia nacional impactan en rubros específicos del comercio. El asado, lejos de ser solo una comida, funciona como un activador de la cadena comercial en momentos clave del año, convirtiendo la pasión futbolística en movimiento económico tangible.
Imagen: Rickie-Tom Schünemann / Pexels – Con informacion de Perfil

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